En las rutas de Córdoba hay policía caminera. Esto asegura un control sobre las normas de tránsito vigentes y debería hacer a la conducción mas segura.
En general la preocupación de estos agentes no es la seguridad propiamente dicha, sino la recaudación. Seguramente para justificar su presencia en las rutas.
Esto es así porque las multas son por luces apagadas, cinturones no colocados, etc.
Sin controlar terribles excesos de velocidad, alcoholismo, conducción imprudente, en fin, lo que verdaderamente produce un desastre en la ruta.
Un vez con la multa, el multado tiene la opción de pago voluntario, con el beneficio de una quita del 50% del valor de la multa. También la de presentar un descargo ante un juez de faltas si considera que tiene un atenuante. Al presentarse ante el juez, pierde la opción de pago voluntario. Lo que convierte esta multa en extorsiva.
Es verdaderamente una falta de justicia, ante una presentación no debería perderse el derecho al pago voluntario.
No ocurre esta extorsión solamente en las multas de la policía caminera, también lo es en las multas de los distintos municipios argentinos.
Un juez pone en la balanza de la justicia dos posiciones y decide cual tiene la razón. Pero no cambia la situación económica planteada en el momento de la multa.
Injusto pero real en este hermoso país mal manejado.
Me parece interesante exponer las ideas sobre como podemos mejorar el sistema de sociedad en la que nos toca vivir.
30 de julio de 2011
25 de octubre de 2010
Transito... sin solución
El decontrol de tránsito vehicular en las calles argentinas no tiene solución con esta política informal de control.
Se dictan leyes para mejorar la recaudación y no para corregir conductas de mala conducción. Por ejemplo se exige el seguro obligatorio para cada vehiculo, como medida de precaucion ante un siniestro, supongo, pero se hacen controles pidiendo esa documentación y ante su falta, aunque sea temporaria o accidental, generan una multa. Esto no hace a la seguridad, hace dinero para las arcas del feudo.
La seguridad se hace en cualquier esquina, sin afán recaudatorio, con un inspector que detecte las altas velocidades de circulación en la ciudad,
la falta de atención de los conductores por ateneder el celular mientras maneja,
el exceso de volumen en los equipos de audio exagerados, que limita la reaccion ante un evento inesperado,
la circulación por la izquierda,
la falta de contemplación ante el peatón o el ciclista, no se hace nada de esto, solo se pide recibo de patente, cinturon colocado, seguro al dia, luces encendidas.
No hay ni el minimo sentido de asegurar una conducta de tránsito seguro.
Todo es un afán de recaudación.
En la ciudad o cualquier camino donde se comparte el espacio con caminantes o vehiculos minimos, bicicletas, triciclos, silla de rueda, etc., la velocidad no debe superar los 35 km por hora, que es el tiempo de reacción segura de un conductor para el frenado. No importa si el vehiculo tiene el recibo de patente el día, o su cinturón colocado, o las luces encendidas. El tránsito seguro pasa por la velocidad y el respeto por el projimo.
Lamentablemente esto no se considera, luego vienen los familiares de la víctimas a dibujar una estrella en al lugar de un accidente fatal, pero no hacen nada para corregir conductas imprudentes que ocasionaron esa muerte.
En las rutas hay fijadas velocidades maximas para todos los vehiculos, pero, ante efectos climaticos que cambian la visibilidad, o falta de marcado en la calzada que hace inseguro su tránsito, deben disminuirse automáticamente sin ninguna indicación. Es una cuestion de sentido común, o comunitario.
En las autopistas es común el choque desde atrás a camiones. Esto es simplemente por la alta velocidad y la falta de atención.
El noventa por ciento de los accidentes de tránsito tienen como culpable a la victima, pero nadie lo dice ni lo considera.
Viajar a mas de noventa significa prestar mayor atención al camino.
Andar a cincuenta en una ciudad representa una lotería cruzar cada esquina.
Solucionar el problema del tránsito en Argentina y el mundo no se puede hacer detras de una escritorio, se debe hacer en la calle, observando todo lo mal que se conduce. Tampoco se soluciona con multas, que producen coimas, mas bien con la demora del infractor por tiempos de acuerdo a la infraccion.
Es decir si alguien anda a alta velocidad es porque pretendia llegar antes o sea que debe detenerse por lo menos una hora en el lugar para pagar la infracción.
¿Que loco no?
Y si, nada se puede corregir con dinero, ni con normas solamente.
Se dictan leyes para mejorar la recaudación y no para corregir conductas de mala conducción. Por ejemplo se exige el seguro obligatorio para cada vehiculo, como medida de precaucion ante un siniestro, supongo, pero se hacen controles pidiendo esa documentación y ante su falta, aunque sea temporaria o accidental, generan una multa. Esto no hace a la seguridad, hace dinero para las arcas del feudo.
La seguridad se hace en cualquier esquina, sin afán recaudatorio, con un inspector que detecte las altas velocidades de circulación en la ciudad,
la falta de atención de los conductores por ateneder el celular mientras maneja,
el exceso de volumen en los equipos de audio exagerados, que limita la reaccion ante un evento inesperado,
la circulación por la izquierda,
la falta de contemplación ante el peatón o el ciclista, no se hace nada de esto, solo se pide recibo de patente, cinturon colocado, seguro al dia, luces encendidas.
No hay ni el minimo sentido de asegurar una conducta de tránsito seguro.
Todo es un afán de recaudación.
En la ciudad o cualquier camino donde se comparte el espacio con caminantes o vehiculos minimos, bicicletas, triciclos, silla de rueda, etc., la velocidad no debe superar los 35 km por hora, que es el tiempo de reacción segura de un conductor para el frenado. No importa si el vehiculo tiene el recibo de patente el día, o su cinturón colocado, o las luces encendidas. El tránsito seguro pasa por la velocidad y el respeto por el projimo.
Lamentablemente esto no se considera, luego vienen los familiares de la víctimas a dibujar una estrella en al lugar de un accidente fatal, pero no hacen nada para corregir conductas imprudentes que ocasionaron esa muerte.
En las rutas hay fijadas velocidades maximas para todos los vehiculos, pero, ante efectos climaticos que cambian la visibilidad, o falta de marcado en la calzada que hace inseguro su tránsito, deben disminuirse automáticamente sin ninguna indicación. Es una cuestion de sentido común, o comunitario.
En las autopistas es común el choque desde atrás a camiones. Esto es simplemente por la alta velocidad y la falta de atención.
El noventa por ciento de los accidentes de tránsito tienen como culpable a la victima, pero nadie lo dice ni lo considera.
Viajar a mas de noventa significa prestar mayor atención al camino.
Andar a cincuenta en una ciudad representa una lotería cruzar cada esquina.
Solucionar el problema del tránsito en Argentina y el mundo no se puede hacer detras de una escritorio, se debe hacer en la calle, observando todo lo mal que se conduce. Tampoco se soluciona con multas, que producen coimas, mas bien con la demora del infractor por tiempos de acuerdo a la infraccion.
Es decir si alguien anda a alta velocidad es porque pretendia llegar antes o sea que debe detenerse por lo menos una hora en el lugar para pagar la infracción.
¿Que loco no?
Y si, nada se puede corregir con dinero, ni con normas solamente.
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